Todos los domingos por la mañana, Eucaristía con los jóvenes

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Altar. Capilla Ntra Sra. del Rosario.
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jueves, 26 de noviembre de 2015

"EL NOMBRE DE DIOS NO DEBE SER USADO JAMÁS PARA JUSTIFICAR EL ODIO Y LA VIOLENCIA" DENUNCIA EL PAPA

VATICANO, 26 Nov. 15 - El Papa Francisco denunció hoy en Nairobi, capital de Kenia, que el nombre de Dios “no debe ser usado jamás para justificar el odio y la violencia” y también en referencia al terrorismo yihadista advirtió de que a menudo se radicaliza a los jóvenes en nombre de la religión en lugar de ser profetas de paz.
El primer evento que el Papa Francisco tuvo este jueves, en su segundo día de visita al país africano, fue el Encuentro Ecuménico e Interreligioso en el salón de la Nunciatura Apostólica en Nairobi. En él participaron líderes de las diversas confesiones cristianas y de otras tradiciones religiosas de Kenia, como el anglicanismo y el islam.
El Santo Padre destacó que “el Dios a quien buscamos servir es un Dios de la paz” y por tanto “su santo Nombre no debe ser usado jamás para justificar el odio y la violencia”.
“Con frecuencia se radicaliza a los jóvenes en nombre de la religión para sembrar la discordia y el miedo, y para desgarrar el tejido de nuestras sociedades. Es muy importante que se nos reconozca como profetas de paz, constructores de paz que invitan a otros a vivir en paz, armonía y respeto mutuo”.
Con estas palabras recordó también “los bárbaros ataques” al Westgate Mall, al Garissa University College y a Mandera por yihadistas. El ataque al centro comercial Westgate en 2013 tuvo 69 muertos y 175 heridos, mientras que en el asalto a la Universidad de Garissa se asesinaron a 147 estudiantes cristianos después de ir preguntando su religión a cada uno de los rehenes. A su vez, los repetidos ataques terroristas en Mandera suman más de 130 muertos.
“Que el Todopoderoso toque el corazón de los que cometen esta violencia y conceda su paz a nuestras familias y a nuestras comunidades”, pidió.
El Santo Padre también indicó que “nuestra relación nos impone desafíos e interrogantes. Sin embargo, el diálogo ecuménico e interreligioso no es un lujo. No es algo añadido u opcional sino fundamental; algo que nuestro mundo, herido por conflictos y divisiones, necesita cada vez más”.
Francisco señaló que “nuestras creencias y prácticas religiosas influyen en nuestro modo de entender nuestro propio ser y el mundo que nos rodea. Son para nosotros una fuente de iluminación, sabiduría y solidaridad, que enriquece a las sociedades en las que vivimos”.
Destacando la importancia de esta relación ecuménica, el Papa precisó que “en las sociedades democráticas y pluralistas como la keniata, la cooperación entre los líderes religiosos y sus comunidades se convierte en un importante servicio al bien común”.
En este sentido afirmó que cada vez es más necesaria “una mutuacomprensión interreligiosa, de amistad y colaboración para la defensa de la dignidad otorgada por Dios a cada persona y a cada pueblo, y el derecho que tienen de vivir en libertad y felicidad”.
“Al promover el respeto de esa dignidad y de esos derechos, las religiones juegan un papel esencial en la formación de las conciencias, infundiendo en los jóvenes los profundos valores espirituales de nuestras respectivas tradiciones, preparando buenos ciudadanos, capaces de impregnar la sociedad civil de honradez, integridad y una visión del mundo que valore a la persona humana por encima del poder y del beneficio material”.
El Obispo de Roma también quiso recordar que este año se cumplen 50 años de la clausura del Concilio Vaticano II, “en el que la Iglesia católica se ha comprometido con el diálogo ecuménico e interreligioso al servicio de la comprensión y la amistad”.

jueves, 23 de octubre de 2014

PAPA FRANCISCO PIDE EVITAR QUE MEDIO ORIENTE SE QUEDE SIN CRISTIANOS

Imagen referencial / Foto: Caritas Jerusalén
VATICANO, 20 Oct. 14- El Papa Francisco pidió este lunes no resignarse a la existencia de un Medio Oriente sin cristianos, especialmente en Irak y Siria, donde el Estado Islámico (ISIS) está aplicando “un terrorismo de dimensiones antes inimaginables” y frente al cual la comunidad internacional debe intervenir de manera adecuada.
El Papa hizo este llamado durante el Consistorio de Medio Oriente, donde también se presentaron las causas de canonización del Beato José Vaz y de la religiosa María Cristina de la Inmaculada Concepción. A este evento asisten 86 representantes, entre cardenales, patriarcas y los Superiores de la Secretaría de Estado.
El Santo Padre recordó que “nos une el deseo de paz y de estabilidad en Oriente Medio y la voluntad de favorecer la resolución de los conflictos a través del diálogo, la reconciliación y el empeño político”, así como “brindar la mayor ayuda posible a las comunidades cristianas para sostener su permanencia en la región”.
“Como he tenido la ocasión de reafirmar varias veces, no podemos resignarnos a pensar en Oriente Medio sin los cristianos, que desde hace dos mil años confiesan el nombre de Jesús”, expresó el Papa.
Sin embargo, denunció, “los últimos acontecimientos, sobre todo en Irak y en Siria, son muy preocupantes. Asistimos a un fenómeno de terrorismo de dimensiones antes inimaginables. Tantos hermanos nuestros son perseguidos y han tenido que dejar sus casas, incluso de manera brutal. Parece que se ha perdido la conciencia del valor de la vida humana, parece que la persona no cuente y se la pueda sacrificar por otros intereses Y todo esto, lamentablemente, ante la indiferencia de tantos”.
“Esta situación injusta requiere, además de nuestra constante oración, una respuesta adecuada también de parte de la Comunidad Internacional”, señaló el Papa.
En ese sentido, manifestó a los asistentes su deseo de que con la ayuda del Señor, en el encuentro de hoy broten “reflexiones y sugerencias válidas para poder ayudar a nuestros hermanos que sufren y también para salir al encuentro del drama de la reducción de la presencia cristiana en la tierra donde ha nacido y desde la cual se ha difundido el cristianismo”.
La Santa Sede informó que en el Consistorio han intervenido aproximadamente 30 personas, entre patriarcas y cardenales, donde se describió la situación y los problemas principales de las Iglesias en Irak, Siria, Egipto, Tierra Santa, Jordania, Líbano y otros países de la región.
Los representantes señalaron que Oriente Medio necesita urgentemente replantearse su futuro. “Se resaltó la importancia de Jerusalén, como ‘capital de la fe’ para las tres grandes religiones monoteístas y se puso en evidencia la necesidad de llegar a una solución del conflicto israelí-palestino y sirio. Ante las violencias perpetradas por el ISIS se ha reiterado que no se puede matar en nombre de Dios”.
En ese sentido se pidió a la comunidad internacional garantizar a los refugiados cristianos “la posibilidad de regresar cuanto antes a sus hogares, estableciendo ‘zonas de seguridad’, por ejemplo en la llanura de Nínive”. Además se exhortó a no olvidarse de los secuestrados en Oriente Medio.
También se defendió el derecho fundamental a la libertad religiosa, de culto y conciencia. En ese sentido, se exigió “que se reconozcan a los cristianos todos los derechos civiles de los demás ciudadanos, sobre todo en los países donde actualmente la religión no está separada del Estado”.
Indicaron que “un Oriente Medio sin cristianos sería una grave pérdida para todos, ya que juegan un papel fundamental para mantener el equilibrio en esa zona y por su gran compromiso en el ámbito de la educación”. “Es esencial alentar a los cristianos para que permanezcan en Oriente Medio y perseveren en su misión, también porque han contribuido al bienestar de los países en que viven”.
Indicaron que en el caso de los cristianos que emigran, pidieron que sean acogidos en las Iglesias y países a los que llegan, y se les brinden las “estructuras pastorales adecuadas para los diversos ritos”. Es necesario seguir con “el envío de ayudas humanitarias a Oriente Medio para que los cristianos se sientan animados a permanecer en sus tierras y a cultivar las diversas manifestaciones de solidaridad posibles por parte de las Iglesias de otros países, por ejemplo, con viajes y peregrinaciones”.
Asimismo, señalaron que en Medio Oriente los libros escolares no hablan “de forma positiva de las religiones diversas de la del Estado”. Señalaron que esto requiere de una reflexión por parte de las instituciones locales; así como de “un diálogo interreligioso con los musulmanes, partiendo de la base común de la razón y de una auténtica cooperación ecuménica, para que todas las Iglesias de Oriente Medio hagan oír una única voz”.
El Patriarca maronita de Antioquía, Cardenal Bechara Boutros Rai, dijo que el llamado del Papa a realizar este consistorio y el encuentro que tuvo semanas atrás con los nuncios de Medio Oriente, manifiestan la preocupación de Francisco por la situación de los cristianos.
El Purpurado dijo a Radio Vaticana que este interés del Papa es de gran consuelo moral para los cristianos y para los países de esa región, porque todos tienen necesidad de un apoyo moral y también de un verdadero apoyo diplomático, dado el papel y la importante influencia de la Santa Sede en el ámbito internacional.

jueves, 22 de agosto de 2013

FE Y VIOLENCIA SON INCOMPATIBLES

El Papa pide a los fieles que sigan rezando por la paz en Egipto

La paz de Cristo no es «neutralidad» o «componenda a cualquier precio»: seguir a Jesús «comporta renunciar al mal, al egoísmo, y elegir el bien, la verdad, la justicia, incluso cuando esto requiere sacrificio y renuncia a los propios intereses». Lo dijo el Papa Francisco en el Ángelus del domingo 18 de agosto que recitó en la plaza de San Pedro en presencia de muchísimos fieles.
Cuando Jesús dice que vino «a traer división», subrayó el Pontífice, «no es que Jesús quiera dividir a los hombres entre sí, al contrario». Él establece el criterio: «vivir para sí mismos, o vivir para Dios y para los demás; hacerse servir o servir; obedecer al propio yo, u obedecer a Dios». De esto se deduce –precisó– que no se puede autorizar el uso de la fuerza para defender la fe. «Fe y violencia son incompatibles» y «la verdadera fuerza del cristiano –explicó el Papa– es la fuerza de la verdad y del amor, que comporta renunciar a toda violencia».
El Pontífice, que tras recitar el Ángelus invitó a orar por las víctimas del hundimiento del ferry en Filipinas y por la paz en Egipto, recordó que seguir a Jesús «significa involucrarse» porque la fe no es un adorno: significa «elegir a Dios como criterio-base de la vida».
«Vivir la fe –explicó el Papa en la meditación– no es decorar la vida con un poco de religión, como si fuese un pastel que se le decora con nata. No, la fe no es esto». Después de la venida de Jesús, prosiguió, «no se puede actuar como si no conociéramos a Dios». De hecho, «Dios tiene un rostro concreto, tiene un nombre: Dios es misericordia, Dios es fidelidad, es vida que se dona a todos nosotros».
En la misma línea de la meditación del Ángelus dominical, se lee también en el tuit que el Papa difundió el lunes 19 de agosto por la mañana: «No podemos ser cristianos a ratos. Si Cristo constituye el centro de nuestra vida, ha de estar presente en todo lo que hacemos». La cuenta en español del Pontífice ha superado los 3.4 millones de seguidores, llegando a ser más de 8.600.000 las personas que siguen al Papa a través de la plataforma digital conectados en los nueve idiomas de @Pontifex